Si dos días en Zamora pueden parecer poco para conocer una ciudad, lo de Valladolid fue una visita relámpago.
Llegamos por la mañana y nos fuimos poco después de comer, a eso de media tarde.
La sensacion en cuanto a la gente, no es muy distinta a la de cualquier ciudad normal.
Decir que es una visión diferente cuando hablamos de fotografía, es prácticamente no decir nada nuevo. Varios fotógrafos podrían estar en el mismo sitio y posiblemente todas las fotos serian distintas.
Puente de hierro
No se puede pretender recoger en dos días la esencia de una ciudad, mas aún si has ido de turista y a lo que te dedicas mayormente es a visitar los sitios y edificios emblemáticos del lugar.
Estas cosas no se buscan, pero cuando te las encuentras es difícil
mirar para otro lado y a poco que quieras siempre dan que pensar.
Lo
de la muerte es evidente (la imagen ya se define), lo de la vida es una
reflexión y es referente al "tipo de vida llevado" lo que me ha hecho pensar.